Editorial

Economía y Sociedad № 110

Agosto 2021

No a la Constitución
del subdesarrollo

La revista The Economist en un extraordinario editorial calificó la propuesta de nueva Constitución como “terrible”, “fiscalmente irresponsable”,  “ridículamente amplia” y “woke” (ver texto completo en inglés en “Documentos”).

Y el diario The Wall Street Journal alertó a sus 3,5 millones de lectores que Chile “se desliza hacia el suicidio constitucional”.  

Por otra parte, los más diversos analistas y expertos chilenos han detectado una infinidad de razones para votar “Rechazo” a este verdadero monstruo constitucional (ver “Voces”).

Nada de esto nos ha sorprendido. Anticipamos este desastre ya en marzo de 2020 en nuestro editorial “¡Detengan la locura constituyente!”, que reproducimos en esta edición.

Como lo argumentan nuestros editoriales, esta propuesta es claramente una Constitución para mantener a Chile en el subdesarrollo.

La Convención también fracasó en construir una propuesta que fuera “la casa de todos”. Incluso está logrando que voten “Rechazo” los más destacados políticos, economistas e intelectuales de centroizquierda que votaron Apruebo en el plebiscito de entrada.

La victoria del “Rechazo” en el plebiscito del 4 de septiembre sería la respuesta contundente de la ciudadanía sensata al “octubrismo” que amparó la violencia para intentar derogar la Constitución.

Pero también debería ser el comienzo del fin del “noviembrismo” que creyó que era posible con una nueva Constitución “asaltar el cielo” y resolver así los problemas sociales pendientes.

A partir del 5 de septiembre, Chile debe concentrarse en una profunda corrección de las políticas públicas que están generando un horizonte de caída en el ingreso per cápita, un aumento de la pobreza y crecientes problemas económicos y sociales.

La gran tarea de los próximos años será la batalla cultural para recuperar la convicción en que la libertad funciona y en que es la única que puede reestablecer la paz y la prosperidad en Chile.

The Economist:
“La terrible propuesta”

- La propuesta de nueva Constitución es absurdamente larga, ridículamente amplia y fiscalmente irresponsable”.
 

- El borrador es un confuso desorden, lleno de lenguaje vago que podría generar décadas de disputas sobre qué realmente significa lo que dice. La Constitución actual, comparada con la propuesta, es un modelo de claridad”.

- La Constitución propuesta es mucho menos amigable con el crecimiento que la actual. Le otorga a los sindicatos el derecho exclusivo a representar a los trabajadores y les permite declararse en huelga por cualquier razón, no solo por aquellas vinculadas al trabajo”.

- La indemnización por expropiación no sería a precio de mercado, sino al monto que el Congreso estime ‘justo’”.

- Los agricultores perderían sus derechos de propiedad del agua”.
- La naturaleza tendrá derechos y la educación estará basada en la empatía y el respeto por los animales. La palabra ‘género’ se menciona 39 veces. La policía, los tribunales y el sistema de salud deberán actuar con una ‘perspectiva de género’”.

- La propuesta altera los pesos y contrapesos institucionales. Le otorga al Congreso el poder para dictar leyes que implican gasto fiscal”.

- Bajo la Constitución actual, Chile ha sido un éxito en América Latina. Desde 1990, el PIB se ha triplicado y la pobreza ha caído”.
- En lugar de descartar la Constitución actual, los chilenos deberían rechazar la Constitución propuesta”.