Educación

Abril - Junio 2020

Solución a la deuda estudiantil

Editorial (The Wall Street Journal, 9.12.19; Extracto)

Los políticos y las universidades se quejan de los costos de la universidad y de la deuda de los estudiantes, pero su única propuesta es forzar a todos los contribuyentes con más impuestos para financiarlos. Ellos deberían mirar a la Universidad Purdue de Indiana.

Purdue lanzó en 2016 un innovativo programa denominado “Acuerdo de Ingreso Compartido” por el cual la propia universidad le ofrece financiamiento a sus alumnos a cambio de recibir un porcentaje fijo de los ingresos futuros de sus estudiantes por un período limitado de tiempo después de su graduación. Esta es una respuesta eficiente al problema de la deuda estudiantil generada por una de las peores políticas públicas norteamericanas de los últimos 50 años.

 

Con este programa, los alumnos se gradúan sin una deuda que genera intereses a pagar, ya sea que encuentren o no trabajo. Si un alumno no encuentra trabajo, la universidad no recibe ningún pago del alumno. De este modo, este programa alinea los intereses de la universidad con los de los estudiantes porque, si la universidad quiere recuperar el capital prestado, tiene un potente incentivo a preparar muy bien a sus alumnos para que encuentren el mejor empleo posible en el sofisticado mundo del trabajo del siglo XXI.

Este nuevo sistema contrasta con los préstamos estudiantiles tradicionales en los cuales la universidad recupera el préstamo, con intereses, no importando si el alumno encuentra o no trabajo o si abandona la universidad antes de recibirse.

El porcentaje de los ingresos que capta la universidad y el período de pago, se ajustan a la realidad de mercado de las distintas carreras. Por ejemplo, si un alumno de ingeniería en programación le pide prestado a la universidad $10.000 dólares, compartirá con Purdue un 2,32% de su sueldo durante los primeros 88 meses después de graduarse, sobre la base de un sueldo promedio de mercado de $76.000 dólares anuales. Pero si el alumno se gradúa en filosofía, compartirá con la universidad un 4,01% de su sueldo durante los primeros 116 meses después de graduarse, sobre la base de un sueldo promedio de mercado de $32.000 dólares anuales.

Para todos los políticos y universidades que creen que la única solución es que la universidad sea “gratis”, con enormes recursos de los impuestos de los contribuyentes, Purdue les muestra un camino innovador y eficiente para financiar los estudios universitarios.

Por otra parte, los costos de estudiar en Purdue en el año académico 2020-21 no aumentarán por octavo año consecutivo. El costo para un estudiante de Purdue se mantiene, desde 2012, en $10.000 dólares por año. Purdue se focalizó en controlar los costos pero también incentiva la innovación. Acordó con Amazon un sistema que ahorra a los estudiantes un 33% en el precio de los libros. Redujo los costos de alojamiento al valor más bajo de las 10 mejores universidades de Estados Unidos. Y adquirió la universidad online Kaplan para entregar un grado universitario a muy bajo costo a miles de estudiantes y adultos que no pueden dedicar 4 años completos en el campus de la universidad.