Para Segunda Lectura

Agosto - Octubre 2017

En el clavo

        Si hay una lección de Hayek que debiéramos rescatar, especialmente en el Chile de hoy, es que el progreso de las sociedades depende de cuáles son las ideas que predominan en ellas y que éstas están perdidas cuando quienes debieran defender las ideas de la libertad carecen del coraje y generosidad suficientes para hacerlo sin ambigüedades”

Axel Kaiser, Doctor Universidad de Heidelberg (25.3.17)

Pesadilla regulatoria

       Chile va en su ley N° 21.003 contando: cada año creamos otras 100, tal vez movidos por esa creencia que todo se soluciona con una nueva normativa. Si uno considera los DFL, reglamentos y circulares, hablamos de decenas de miles de textos adicionales. Navegar en este océano regulatorio puede ser una tarea titánica y en extremo costosa. Solo en la 'normativa tributaria básica', disponible en la web del SII, encontramos unas 1.000 páginas de reglamentaciones, un tercio entre el Código Tributario y la Ley de Impuesto a la Renta. A ello se agregan los cientos de circulares emitidas a un ritmo de 75 al año. ¿Es realista suponer conocimiento y entendimiento de la norma? ¿Puede un mortal navegar en este laberinto sin un ejército de abogados?”

Ignacio Briones, Decano Escuela Gobierno UAI (29.4.17)

Malgasto en salud

       El malgasto (derroche, despilfarro) en los servicios de salud es enorme. Ejemplos: ingentes recursos se utilizan para tratar las complicaciones de tratamientos sin calidad, como las infecciones intra hospitalarias. Se solicitan y repiten exámenes innecesarios, que incluso no se revisan. Se indican medicamentos 10 veces más caros, a pesar de la bioequivalencia certificada. Demasiadas cesáreas (47% de todos los partos). Abuso de antibióticos cuando no están indicados (dos veces más de lo necesario). Sustracción de fármacos e insumos desde hospitales, que terminan vencidos y en ferias libres. Diabéticos que se descompensan por un mal control ambulatorio. Insistencia en tratamientos fútiles. Fraude sistemático en licencias médicas, que se estima en US$ 700 millones al año. Falsos indigentes en Fonasa. Errores sistemáticos en recetas al no usar medios electrónicos. Ineficiencia técnica (19% de las cirugías programadas se suspenden o uno de cada tres pacientes referidos a especialista no llega). Estadía innecesariamente prolongada en los hospitales. La suma total estimada en derroche de recursos médicos no debe ser inferior a US$ 3.000 millones”

Jaime Mañalich, ex Ministro de Salud (15.5.17)

      Algunos sindicatos son guiados por organizaciones para la huelga, con  asesor en la mesa de negociaciones, coordinadores en las asambleas y bloqueo ilegal de la empresa en caso de huelga; con activistas que amedrentan a quienes no adhieren a la causa. Una vez votada la huelga, viene la segunda etapa, donde el amedrentamiento y el matonaje se apoderan del proceso, se clausura ilegalmente la entrada a la empresa, dejando un número importante de trabajadores, que no forman parte del sindicato, sin poder acceder a su lugar de trabajo y sometiéndolos a un desmedro económico. Un grupo de matones, cuidadosamente coordinados por personas que, manteniéndose aparte, observan y dirigen cada una de las etapas cuidadosamente planificadas, todas tendientes a bloquear ilegalmente el acceso. Todo esto con la anuencia, por omisión, de los organismos que deben hacer que las instituciones funcionen”

La nueva huelga

Marcelo Bottai Dünner, Director Ejecutivo Bottai S.A. (20.5.17)

Vox profesores

       Una de las preguntas más relevantes de la Encuesta Longitudinal Docente, hecha por el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, apunta directo hacia la interrogante: ¿Dónde educan los profesores chilenos a sus propios hijos? Los resultados son categóricos: sólo uno de cada cinco de todos los profesores chilenos -un 18%- tiene a sus hijos en colegios municipales. Si se compara con todos los padres chilenos, la cifra es muy baja, ya que un 42% de todos los niños de Chile estudiaba en el 2009 en colegios municipales. De todos los profesores municipales que hay en el país, sólo un 32,4% enrola a sus hijos en colegios municipales. Es decir, apenas uno de cada tres. En el caso de los profesores de establecimientos particulares subvencionados, sólo uno de cada 10 inscribe a sus hijos en colegios municipales (9,4%). Y la cifra disminuye drásticamente en el caso de los profesores de colegios particulares pagados: sólo uno de cada 20 elige a los colegios municipales para hacerse cargo de la educación de sus hijos (5,4%)”

Claudia Deichler, (Blog Asociación Regional de Municipalidades, 28. 1. 11)