Para Segunda Lectura

Economía y Sociedad № 106
Enero - Marzo 2021

“Malas políticas públicas”

           Para mí, la evidencia es clara. Las causas del fracaso reciente de Chile están en las malas políticas públicas, y tienen poco y nada que ver con la Constitución”.

José Luis Daza, economista (El Mercurio, 2.11.20)

“Amenaza grave”

        La propuesta del Partido Comunista en orden a “rodear” la sede de la Convención Constitucional para controlarla por medio de amenazas es grave y verosímil. Durante la Revolución Francesa, las asambleas constituyentes sesionaron rodeadas e invadidas por verdaderos delincuentes que se hacían llamar “los representantes del pueblo”, de modo que el miedo de los constituyentes jugó un papel muy importante en las decisiones. A los Girondinos les costó la vida el intento de trasladar la Convención a algún lugar donde sesionara libre de la violencia de “los representantes del pueblo”. Además, esta amenaza se recibe en un ambiente de total impunidad a este tipo de acciones, lo que es el supuesto para que efectivamente ocurran”.

Carlos Goñi, abogado (El Mercurio, 10.12.20)

“Groucho Marx”

        En el primer retiro, el gobierno no fue capaz de defender sus fueros y reclamar la iniciativa exclusiva presidencial en materia de seguridad social, ni de disputar los quorum que requería su aprobación, recurriendo al Tribunal Constitucional. La excusa de que ni siquiera tenía los votos para defender el quorum de 2/3 es torpe y falsa, pues cuando debió recurrir, sí los tenía. Parecía que el gobierno estuviera buscando los caminos para perder, debilitando cada vez más su posición. La manera como comunicó en el primer retiro su decisión de claudicar se repitió en este segundo retiro. El ministro de la Presidencia dijo que el gobierno no era sordo a la opinión de las mayorías. Lo que no dijo es que también era cobarde. La irritante costumbre de este gobierno de desconocer sus derrotas y subirse al carro del triunfador se repitió. Pareciera que siempre hay en el elenco del oficialismo alguien dispuesto a seguir la máxima de Groucho Marx cuando decía: “Estos son mis principios; pero si no le gustan, acá tengo estos otros”.

Luis Larraín, presidente Consejo Instituto Libertad y Desarrollo (El Líbero, 12.11.20)

“Demorar dos años”

          Difícilmente un proyecto de una magnitud grande se va a empezar a ejecutar en estos próximos dos años hasta que no haya claridad en la nueva Constitución”.

Diego Hernández, presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Reuters, 4.11.20)

“El corazón del modelo”

           El sistema de capitalización fue una gran idea que han copiado en todas partes. Los comunistas lo odian porque implicó crear el mercado de capitales, el corazón del modelo económico. Quieren destruir el sistema de capitalización para destruir el mercado de capitales y así, el modelo económico. Nunca les han importado las personas”.

Magdalena Merbilháa, historiadora (El Líbero, 17.10.20)

          Un aspecto de nuestra capacidad de endeudamiento que es muy valioso, es la opción de endeudarnos en nuestra propia moneda. Hace 15 años, el 80% de la deuda era en moneda extranjera. Hoy, el 80% es en pesos o en UF, lo que nos da una autonomía que tienen pocos países en desarrollo”.

“Deuda en pesos”

José Pablo Arellano, exdirector de Presupuestos (El Mercurio, 13.12.20)

“No expropiarás”

        El dinero de los fondos de pensiones no es del Estado ni de los ricos, sino de la gente de trabajo. La propuesta del alcalde Jadue de expropiar esos fondos es una pésima idea”.

José Miguel Insulza, senador socialista (Twitter, 1.12.20)

“El Estado induce la informalidad”

         El Estado es parte responsable de inducir la informalidad en Chile. Cuando usted pertenece al 40% más vulnerable -voy a inventar números- recibe tal o cual subsidio; si usted pertenece al 41% -es decir, tuvo un peso más de ingreso formal-, lo pierde todo.  Todos hemos escuchado que se pide ‘cotíceme por el mínimo porque así no pierdo tal o cual beneficio’. Tenemos que ir transformando los programas sociales en transferencias directas que incentiven la formalidad y no lo contrario. La informalidad significa precariedad y bajas pensiones. Es un tema sustantivo para adelante, porque va a aumentar”.

Ignacio Briones, ministro de Hacienda (Radio Cooperativa, 15.12.20)

“Fraudes al Estado”

          400 mil chilenos sacaron el bono Covid de $500.000 mintiendo. ¿Extraña? Casi 200 mil chilenos se hacen pasar por “despedidos por el gobierno militar” y sacan hoy cerca de $150 mil, de por vida, hace 20 años. La Contraloría no procesó a los parlamentarios que dieron certificados falsos”.

Salvador Valdés, profesor UC (Twitter, 3.10.20)

“Estado kafkiano”

          La falta de agilidad del aparato público frustra al más entusiasta servidor público. Resolver temas que en el sector privado son triviales, en el público son kafkianos. Como se trata de dinero público, esta restricción hace del Estado un organismo muy ineficaz para solucionar problemas (de ahí el éxito de los privados resolviendo problemas sociales, como los colegios subvencionados, la Teletón o el Hogar de Cristo). La falla del Estado es la cuna del descontento social y no lo solucionará la Constitución ni es culpa del “neoliberalismo”. Es necesario modernizar la regulación laboral del Estado. No se puede premiar al que lo hace bien ni despedir al que lo hace mal. Ergo -salvo muchas y honrosas excepciones-, los funcionarios juegan al empate. La solución es aplicar el Código del Trabajo al sector público (salvo a las FF.AA. y Carabineros). Un millón de chilenos trabajan para el Estado, en promedio producen poco y cuestan mucho. Es casi imposible despedirlos, están mejor pagados y trabajan menos que el resto (entre licencias médicas, días administrativos y vacaciones trabajan 10 meses y se les pagan 12). Eso no es laboralmente productivo, económicamente sustentable ni socialmente justo”.

Gerardo Varela, presidente de Fundación para el Progreso (El Mercurio, 17.10.20)

“No más proletarios”

          Tal vez en el futuro tiendan a desaparecer los asalariados. Cada persona será un contratista, un hombre-empresa que venderá sus servicios según la demanda. Gracias al Covid-19, ya se está viendo lo innecesario que es tener oficinas. Pronto la gente se dará cuenta de la inutilidad de las escuelas y universidades tradicionales. Espero tener edad para ver ese mundo en el cual no existan más proletarios ni asalariados en la tierra”.

Tomás Bradanovic, ingeniero de ejecución electrónico y MBA (Blog, 11.10.20)  

“Ver cómo arde Santiago”

          La pregunta que queda por hacernos es ¿qué deberá ocurrir para que la autoridad reaccione? ¿O deberemos de ahora en adelante, los viernes a partir de las 17:00 horas, sentarnos en los balcones y ver al estilo del emperador Nerón cómo arde Santiago?”.

Miguel Bejide, presidente Fundación Miguel Kast (El Mercurio, 6.12.20)

“Más y más violencia”

        Antes que se desplomara la torre en llamas de la vandalizada Iglesia de la Asunción, en calle Vicuña Mackenna, un individuo precipitó desde la altura la imagen de la Virgen que se ubicaba sobre el acceso principal. Abajo, en el resplandor del incendio, una muchedumbre enardecida gritaba celebrando. Para muchos, entre los que me incluyo, el suceso fue un puñetazo. Doloroso, humillante. Una vecina, aplaudida, recriminó frente a las ruinas, “que nos estemos lamentando tanto” cuando “la verdadera violencia”, proviene de las injusticias, de los carabineros, del Sename. Si el llamado a condenar la violencia no es acogido, me temo que tanto el próximo plebiscito como la eventual nueva Constitución quedarán marcados y deslegitimados por este pecado original”.

Roberto Méndez, profesor Escuela de Gobierno UC (La Tercera, 22.10.20)

“Tironi equivocado”

        Eugenio Tironi llama al capitalismo y a la empresa chilena a recostarse en el diván del terapeuta, que sorprendentemente asimila al proceso constituyente. Tironi asume que se requeriría una suerte de mandato externo, los edictos de Davos o las encíclicas papales, para encarrilar a las empresas hacia decisiones conducentes a objetivos que las trasciendan, como la protección del planeta y la salud de la población. Según Tironi, ello supondría abandonar, o al menos mitigar sustancialmente, el natural afán de lucro de estas. Pero hoy como ayer, sigue siendo el afán de lucro, esa suerte de líbido empresarial, esta mina del capitalismo, el más eficaz medio de solución de muchos de los problemas. La solución al problema mundial del Covid-19, gracias a las vacunas desarrolladas por las principales farmacéuticas del mundo, no va a ser consecuencia de la benevolencia de aquellas, sino de su propio afán de lucro. En cuanto al medio ambiente, y tratándose de Chile, la notable y beneficiosa irrupción de las energías renovables no convencionales en la matriz de generación, no fue el resultado de la lectura detenida de las encíclicas papales por parte de los ejecutivos del sector, sino del afán de lucro empresarial, que supo aprovechar el cambio tecnológico, resultado también del afán de lucro que tuvo lugar en otras latitudes. Las empresas nunca han operado en el vacío: son permeables, en razón de su propio afán de lucro, a las exigencias de la sociedad; lo demás es caricatura”.

Jorge Quiroz, economista (El Mercurio, 9.12.20)

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“Multiplicó por 5 sus ahorros”

        Aquí cartola de AFP Cuprum de un afiliado: del total de sus fondos de $192 millones, un 82% ($157 millones) se debe a la rentabilidad y solo 18% ($35 millones) son sus aportes. Bendito sistema de capitalización chileno que multiplicó por CINCO sus ahorros”.

Sistema de Capitalización, (@scapitalización Twitter, 18.11.20)