Para Segunda Lectura

Julio - Septiembre 2020

“Un corazón valiente”

           El secreto de la felicidad es la libertad. Y el secreto de la libertad es un corazón valiente”.

Pericles (Discurso fúnebre en el Cementerio del Cerámico, relatado por Tucídides en “La Guerra del Peloponeso”; 431 a. C.)

“Violaron el Acuerdo”

        En noviembre del año pasado hubo un acuerdo constitucional para definir si los chilenos querían ir por una nueva Constitución, y qué cosas iban a ir en esa nueva Constitución. La oposición, al instalar un tema de sistemas previsionales a través de cambios en la Constitución, lo que está haciendo es violar ese acuerdo, es romper ese acuerdo, no respetar ese acuerdo que fue definido por los principales partidos políticos”.

Ignacio Briones, ministro de Hacienda (CNN Chile, 12.7.20)

“Fraude de ley”

        Tanto Ignacio Walker como Jorge Correa Sutil califican de “resquicio” el proyecto de reforma constitucional que autoriza el retiro de fondos de pensiones. Me temo que ambos se quedan cortos: en realidad, se trata de lo que en teoría del Derecho se denomina acto en fraude de ley, y que ocurre cuando se ejecuta un acto al amparo formal de una norma para conseguir un propósito prohibido por otra o contrario al ordenamiento jurídico en general. No estamos ante un proyecto de reforma constitucional, sino ante un proyecto de ley que, por tratarse de materias de iniciativa exclusiva del Presidente de la República, debe ser declarado inadmisible por inconstitucionalidad de forma por la Cámara o el Senado. Si esto no sucede queda abierta la puerta para un requerimiento al Tribunal Constitucional”.

Hernán Corral, Profesor de Derecho Civil, U. de los Andes (El Mercurio, 12.7.20)

“Un resquicio constitucional”

         Para salvar el problema de una posible inconstitucionalidad, los autores recurrieron al viejo tema (de triste recuerdo en la memoria colectiva) del resquicio, pero no de un resquicio legal, como en el pasado, sino constitucional. Conceder el beneficio de un retiro anticipado de fondos previsionales a través de una reforma constitucional es un despropósito que no tiene precedentes en la historia constitucional chilena”.

Ignacio Walker, expresidente de la Democracia Cristiana (El Mercurio, 11.7.20)

“Anticipo de la Convención Constituyente”

       Los que todavía están por el Apruebo debieran revisar la sesión de la Cámara en que se aprobó el proyecto de retiro de fondos. Fue un anticipo perfecto de lo que sería la Convención Constituyente. Demagogia desatada, ignorancia a chorros, falsedades sin límite y mentiras múltiples y, por cierto, el mismo ánimo refundacional que la izquierda radical ha logrado imponer a los ex Concertación y, en definitiva, a toda la oposición”.

Andrés Allamand, senador Renovación Nacional (La Tercera, 12.7.20)

“Refuerza el Rechazo”

        Este nefasto proyecto de reforma constitucional para destruir el sistema de pensiones, nos muestra claramente en qué dirección irían las reformas constitucionales de una eventual asamblea constituyente. Refuerza en forma importante el voto Rechazo”.

Cecilia Cifuentes, directora Centro de Estudios Financieros U. Andes (Twitter, 13.7.20)

         Nos parece especialmente desaconsejable que, de cara a un proceso constituyente, admitamos que la Constitución pueda entrar a definir materias que, por su especificidad, son típicamente de reserva legal, en estricta armonía con los principios y valores constitucionales. Semejante actuación abre la puerta para que una eventual Convención Constituyente pretenda definir en un futuro texto constitucional todas las regulaciones vinculadas con las demandas sociales; desnaturalizando por completo lo que es propio de toda Carta Magna. Se trata, sin duda, de una señal muy preocupante”.

“Abre la puerta”

Enrique Navarro Beltrán,  director Departamento Derecho Público Universidad de Chile, y Sebastián Soto Velasco, director Departamento de Derecho Público Universidad Católica (El Mercurio, 13.7.20)

“Derecha profundamente debilitada”

      Ahora la derecha entra profundamente debilitada al debate constitucional que viene, y aumenta la incertidumbre de si defenderá, unida, sólida, los principios básicos de la centroderecha que deberían estar en una futura Constitución”.

Lucía Santa Cruz, historiadora (El Mercurio, 12.7.20)

“Incertidumbre y rebote”

        La manera en que pensamos que el proceso de redactar una nueva Constitución afecta el perfil crediticio, es a través del impacto que puede tener en inversión y, por lo tanto, en el crecimiento económico. Una de las ideas por las cuales creemos que el rebote en el 2021 puede no ser tan alto, es precisamente por la incertidumbre que esto va a generar en la inversión y en el clima de negocios. El que esto se postergue todavía más, puede hacer que hasta el 2022 sea un factor que afecte decisiones de inversión y esto aunado al proceso de elecciones presidenciales que va a haber el próximo año”.

Ariane Ortiz-Bollin, vicepresidenta Moody’s Investors Service (El Mercurio, 14.6.20)

“Suicidio colectivo”

        Vayamos tomando el peso a la debacle económica que enfrentamos. Agregar a ello la incertidumbre de un proceso constituyente es simplemente un suicidio colectivo”.

Jorge Schaulsohn, exdiputado PPD (Twitter, 1.6.20)

“Fraude a la Constitución”

      Con este proyecto se está “surfeando” nuestra Carta Fundamental o se está haciendo un fraude a la Constitución. Resulta expropiatorio para un trabajador”.

María José Zaldívar, ministra del Trabajo y Previsión Social (Comisión de Constitución del Senado, 18.5.20)

“Expropiar ahorros”

       ¿Cómo puede el Senado de la República declarar admisible un proyecto que propone nacionalizar lo que es propiedad de miles de trabajadores chilenos? Se trata de expropiar los ahorros previsionales que así pasarían a ser administrados por los propios políticos”.

Luis Riveros, exrector de la U. de Chile, (Twitter, 13.5.20)

“Silencio frente a la violencia”

       Desde octubre del año pasado hemos visto resurgir la violencia en Chile, la que algunos han intentado presentar como expresión del deseo de hacer justicia e imponer la igualdad. Ya hemos visto las penosas consecuencias de todo aquello en nuestra convivencia. En los muros de Santiago y de otras ciudades quedó la huella del odio que estaba detrás del vandalismo. Por eso mismo fue muy lamentable que numerosos parlamentarios y otras personas que ocupan altos cargos guardaran silencio frente a la violencia o, peor aún, intentaran validarla como manifestación de una buena causa. Eso es demasiado grave”.

Edmundo Pérez Yoma, exministro del Interior de la presidenta Bachelet (Carta a El Mercurio, 11.6.20)

“Malas políticas públicas”

        La primera embestida ocurrió durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet. Una colección de malas políticas públicas redujo el crecimiento económico de Chile de un promedio superior al 5% al año en el cuarto de siglo anterior a menos de 2% promedio anual entre el 2014 y el 2017, sin mediar crisis internacional alguna. La deuda pública aumentó más de US$ 30 mil millones, se redujo el ritmo de disminución de la pobreza y se erosionaron las bases del crecimiento económico futuro. La inversión cayó a un ritmo de 2,4% por año y el crecimiento potencial bajó casi un punto porcentual. La segunda catástrofe fue la violencia y la destrucción durante las marchas de octubre pasado. La incertidumbre respecto a las reglas de convivencia que nos van a regir para adelante redujeron en cerca de 1,3 puntos porcentuales la tasa de crecimiento de largo plazo de nuestro país”.

José Ramón Valente, exministro de Economía (El Mercurio, 30.6.20)

“Bismarck, padre del reparto”

        La paternidad del sistema de reparto que propone la izquierda en Chile corresponde al canciller Otto von Bismarck, un nacionalista e imperialista universalmente considerado de derecha autoritaria. Bismarck, en efecto, definió su sistema de seguridad social como “socialismo de Estado”, y lo articuló en parte para competir con las promesas del socialismo revolucionario de la época. Tampoco ocultó Bismarck, a diferencia de lo que ocurre hoy, las intenciones de su proyecto: “Cualquiera que tenga una pensión -del Estado- se encuentra más satisfecho y es más fácil de manejar que quien no tiene esa expectativa. Mire la diferencia entre un empleado privado y uno en la cancillería o la corte; el último aceptará mucho más porque tiene una pensión que recibir”, dijo Bismarck en un discurso el 18 de mayo de 1889. Y añadió: “Será una gran ventaja cuando tengamos 700 mil pensionados pequeños obteniendo sus ingresos del Estado”. La propuesta de Bismarck, como observó el historiador A.J.P. Taylor, se encontraba inmersa en el colectivismo nacionalista, el cual implicaba controlar a los trabajadores alemanes al hacerlos dependientes del Estado, es decir, del mismo Bismarck. Para ello, según relata David Kelley, Bismarck debía destruir las asociaciones voluntarias de socorro mutuo que diversos trabajadores alemanes habían conformado para financiar sus pensiones de manera independiente del Estado, objetivo que consiguió. Sería finalmente sobre la base del legado colectivista y nacionalista de Bismarck que los nacionalsocialistas construirían su proyecto totalitario décadas después. Como explicó el historiador Götz Aly, el Estado benefactor nazi de la década del 30 resultó crucial para lograr el apoyo del pueblo alemán, totalmente dependiente de quienes lo administraban”.

Axel Kaiser,  director internacional de la FPP (El Mercurio, 16.7.20)

The New York Times R.I.P.

        This is the end for you guys. Firing someone for allowing different opinions in your paper means you are no longer a real newspaper. It has been fun. You had a good run. The best in fact. R.I.P”. 

Sean Ono Lennon, músico, hijo de John Lennon y  Yoko Ono, dirigiéndose al New York Times (Twitter, 7.6.20)