Tribuna

Julio - Septiembre 2020

¿Por qué asesinaron a Jaime Guzmán?

Por Tomás Bradanovic, ingeniero de ejecución electrónico y MBA U. de Tarapacá

¿Por qué asesinaron a Jaime Guzmán? La hipótesis comúnmente aceptada es que el FPMR, y toda la izquierda que lo demonizó de manera extrema por años, lo odiaban por su rol clave en el gobierno militar. Su asesinato habría sido entonces un acto de venganza. La misma UDI parece haber aceptado una variante de esta explicación centrada en el discurso de Guzmán oponiéndose a la liberación de terroristas que actuaron durante ese gobierno. ¿Pero habría estado la extrema izquierda dispuesta a darle un mártir a la UDI e incurrir en el oprobio del Chile decente solo por un ajuste de cuentas?

Mi tesis es distinta y mira al futuro en vez del pasado. Creo que, en un análisis político de largo plazo, el Partido Comunista, del cual el FPMR era su brazo armado, determinó  que Jaime Guzmán era la persona que podría hacer irreversible todo lo que se conoce como el legado del gobierno del presidente Pinochet. Era personalmente peligroso, no por lo que hizo, sino por lo que se le consideraba capaz de hacer: llevar las políticas de ese gobierno a un grado de consolidación definitiva, lo que significaría la muerte de la izquierda en Chile por falta de apoyo político.

Jaime Guzmán tuvo una visión que ha pasado desapercibida para la mayoría de la gente, pero no así para el Partido Comunista y el FPMR que lo consideraron lo suficientemente peligroso como para que resultara rentable asesinarlo en plena democracia. ¿En que consistió esta visión? En el concepto de la UDI popular.

La visión de Jaime Guzmán fue crear un partido popular de derecha. A primera vista, esto parecía una locura. La izquierda siempre creyó tener su bastión entre la gente de las poblaciones. ¿Cómo lo consiguieron? La formación de la UDI con fuerte arraigo popular es uno de los fenómenos más interesantes de la historia política chilena.

La visión consistió en darse cuenta del potencial político de las poblaciones y de que el modelo económico y social que había priorizado la reducción de la pobreza, hacía posible esa estrategia para un partido como la UDI. Ni siquiera el Partido Comunista se tomó el trabajo de formar gente en esos lugares, creyendo ingenuamente que los tendrían por defecto. La UDI llegó a ser el mayor partido de Chile pese a la persistente campaña contra el gobierno militar.

El Partido Comunista se dio cuenta del peligro potencial que representaba Guzmán para la izquierda y su asesinato fue exitoso en cuanto a los objetivos políticos que ellos esperaban. Luego de morir Guzmán, la UDI comenzó a declinar hasta llegar a ser un partido como cualquier otro, con muchos de los vicios comunes a los demás partidos.

El senador Guzmán habría sido, probablemente, el primer presidente de la derecha. El legado del gobierno del presidente Pinochet se habría consolidado de manera más firme y a largo plazo. Si Guzmán pudo armar y hacer crecer un partido político en tan desfavorables circunstancias, llegar a la presidencia (quizá ganándole a Lagos en 1999, como le ganó en la senatorial de 1989) habría sido posible. Y Chile sería hoy muy distinto.