Para Segunda Lectura

Octubre-Diciembre 2017

Ya no de centro izquierda

        El mundo de la izquierda se ha tomado siempre con desdén el hecho de que el general Pinochet obtuviera un 44% (y 54% en La Araucanía) en el plebiscito de 1988. Tuvo que ser un error, se dice, un producto del miedo, una secreción dictatorial, un algo. Ocho años más tarde, Joaquín Lavín estuvo a 30.000 votos de quitarle a Ricardo Lagos el triunfo. ¿Otro error, ya no un producto del miedo, sino del consumo, de la alienación, de algo?  Y nueve años más tarde, con dos gobiernos socialistas de por medio, la derecha sobrepasó la frontera del 50%. ¿Cuál fue el error ahora? La selección del candidato, la propaganda, el comando, algo. ¿No será hora de admitir que el electorado chileno no es “naturalmente” de centroizquierda, aunque lo haya sido en un extenso período clave de la historia de Chile?”

Ascanio Cavallo, ex director revista Hoy y diario La Época (La Tercera, 27.8.17)

¡Crecimiento!

       ¿Hay algo más inclusivo que el crecimiento?  30% salió de la pobreza y cambió nuestra sociedad. La educación sólo “incluye” en el largo plazo y siempre que haya crecimiento y empleo. ¿Qué pensarán de “inclusión” esos 200.000 jóvenes que egresan de educación superior cada año, cuando ahora se generan menos de 100.000 puestos nuevos de trabajo al año? Las cifras no mienten. En años de crecimiento la desigualdad decreció. Las remuneraciones reales aumentaron más que ahora. El Estado era más capaz de financiar su obra. Hoy, aún con reforma tributaria, nunca el déficit había sido mayor, al comprometer gastos suponiendo que no afectaría el crecimiento”

Oscar Guillermo Garretón, economista (La Tercera, 14.8.17)

+ Desempleo

         Queda claro que el alza en la cotización la pagarán los trabajadores, no los empleadores. Y que esta reforma de pensiones costará hasta 400 mil empleos”

Andrés Velasco, ex ministro de Hacienda  de presidenta Bachelet (Twitter, 17.08.17)

         En el proyecto de pensiones (de presidenta Bachelet), se introduce un impuesto al trabajo en medio de la Cuarta Revolución Industrial. Esto acelera la sustitución de mano de obra por tecnología”

+ Robots

Aldo Lema, economista (Twitter, 8.10.17)

Nada nuevo bajo el sol

         Ningún hombre puede adentrarse  en lo que llamamos política partidista sin advertir la parodia que  toda ella significa: qué poco saben, Demócratas y Republicanos, acerca de las verdades esenciales. Toda la banda de políticos está más allá de mí. Encuentro cada vez más difícil reconciliarme con el espectáculo que ellos dan: se achican, se achican, se achican cada año. Después de un tiempo estaré completamente vacío de una casa política, a menos que construya una para mí mismo. La mejor política que podría ocurrir a nuestra república sería la abolición de la política. No parezco inspirado por nada que está ocurriendo en política hoy. En realidad, nada real está ocurriendo”

Walt Whitman, (“Intimate with  Walt”,  University of Iowa Press, 2001)

El innovador

         Miles de años atrás, un gran hombre descubrió cómo hacer fuego.  Seguramente  se le consideró un maldito que había pactado con el demonio. Pero, desde entonces, los hombres tuvieron fuego para calentarse, para cocinar, para iluminar sus cuevas. Les dejó un legado inconcebible para ellos y alejó la oscuridad de la Tierra.

Siglos más tarde un gran hombre inventó la rueda. Seguramente se le consideró un trasgresor que se había aventurado por territorios prohibidos. Pero desde entonces los hombres pudieron viajar más allá de cualquier horizonte. Les dejó un legado inconcebible para ellos y abrió los caminos del mundo.

Ese gran hombre, el rebelde, está en el primer capítulo de cada leyenda que la humanidad ha registrado desde sus comienzos. Cualquiera sea la leyenda, en alguna parte en las sombras de su memoria, la humanidad sabe que su gloria comenzó con un gran hombre y que ese héroe pagó por su valentía.

A lo largo de los siglos ha habido hombres que han dado pasos en caminos nuevos sin más armas que su propia visión. Sus fines diferían, pero todos ellos tenían esto en común: su paso fue el primero, su camino fue nuevo, su visión fue trascendente y la respuesta recibida fue el odio.

Los grandes creadores, pensadores, artistas, científicos, inventores, enfrentaron solos a los hombres de su época.  Toda nueva invención fue rechazada. El primer motor fue considerado absurdo. El avión imposible. El telar mecánico, un mal. A la anestesia se la juzgó pecaminosa.

Sin embargo, los visionarios siguieron adelante. Lucharon, sufrieron y pagaron por su grandeza. Pero vencieron”

Howard Roark, (“El Manantial”, Ayn Rand, 1943)