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CARTA SOBRE EL GOBIERNO MILITAR A JOSÉ PIÑERA

Por Monseñor Bernardino Piñera
Arzobispo Emérito de La Serena

[Santiago, 7 de noviembre, 2006] 

Santiago, Noviembre 7 de 2006.

 

Querido José,

 

He leído tus dos artículos que me mandaste. Creo es la verdad dicha con claridad.

 

Estoy de acuerdo contigo que existe en Chile una excesiva indulgencia para con todo lo que significó Salvador Allende y los partidos políticos que lo apoyaban y un excesiva severidad para con los que participaron en el gobierno militar.

 

Estoy de acuerdo que hay que ser severo con los crímenes cometidos por unos y otros pero que hay que tratar de ser más objetivo al apreciar las realidades políticas, económicas y sociales.

 

Es cierto que a Pinochet y a las Fuerzas Armadas se le debe el término de una experiencia socialista que habría sido catastrófica para Chile, según toda probabilidad.

 

Es cierto que el Gobierno Militar manejó con prudencia y con inteligencia las relaciones exteriores especialmente con Argentina y nos evitó una guerra que hubiera sido fatal.

 

Es cierto que el Gobierno Militar inició una transformación económica del país, que ha sido mantenida por los gobiernos democráticos que lo han sucedido y que ha hecho que Chile haya progresado y esté progresando más que otros países similares.

 

Y es cierto también que el Gobierno Militar dejó el poder en forma democrática, cumpliendo con su propia constitución y evitando al país un posible baño de sangre.

 

Es cierto también que los militares y algunos civiles que los acompañaban, abusaron de su poder físico y fueron en contra de la dignidad humana.

 

Pero creo que es justo reconocer que la educación que reciben los militares, en Chile y en el mundo entero, predispone al uso de la violencia física así como el hábito inculcado de la disciplina y de la obediencia hace que el militar ejecuta las órdenes recibidas antes de preguntarse si son conformes o no con la ética.

 

Y creo por último que después de 30 años, ha llegado el momento de olvidar el pasado y de mirar hacia el futuro.

 

Te felicito por decirlo de palabra y por escrito.

 

Te saluda con el afecto de siempre, tu tío,

 

+ Bernardino Piñera C.

Arzobispo Emérito de La Serena

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