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Economía y Sociedad

Capitalización. La revolución chilena que recorre el mundo

Noviembre 2025

México

Por Diego Sánchez de la Cruz, investigador asociado del Instituto de Estudios Económicos, Madrid, España (Libre Mercado, 25.11.15)

Corría el año 1998. Las dudas sobre la viabilidad del sistema de pensiones tradicional aún no eran tan fuertes como en los últimos tiempos. Sin embargo, los políticos mexicanos habían tomado la decisión de adelantarse al problema y desarrollar un marco de ahorro para la jubilación basado en las aportaciones a cuentas individuales de gestión privada.

 

Aunque hubo quienes no estaban de acuerdo con el cambio, el arquitecto de la reforma afirmaba entonces que “instrumentar y desarrollar el sistema de pensiones de capitalización individual es la mejor noticia para México en el actual entorno de turbulencia financiera internacional”.

 

Quien hacía estas declaraciones era José Piñera, el economista chileno que impulsó el paso a las pensiones de ahorro privado en numerosos países del mundo. En su opinión, esta reforma estaba llamada a “fortalecer la economía, asegurar el crecimiento y permitir que los trabajadores asalariados acumulen riqueza para tener libertad y dignidad”. Las expectativas de envejecimiento reforzaban el eco del discurso de Piñera entre los políticos mexicanos. Y es que el panorama demográfico del país norteamericano muestra una evolución hacia una sociedad más longeva.

 

El optimismo de Piñera se ha confirmado con el paso de los años. La reforma de las pensiones empezó a fraguarse en 1992, cuando el gobierno mexicano aprobó la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro. El nuevo sistema comenzó en 1997, bajo el presidente Ernesto Zedillo,  cuando las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORES) iniciaron operaciones y empezaron a gestionar los ahorros de los trabajadores afiliados a la seguridad social.

 

Cada trabajador ve retenido entre el 6% y el 8% de su salario. Según su grupo etario, las sociedades de inversión toman decisiones más o menos conservadoras. El número de cuentas administradas por las AFORES ha pasado de 14 a 52 millones de cuentas entre los años 1998 y 2014. Los activos bajo gestión suponían en primera instancia el 6% del PIB, pero hoy ya tienen un peso del 14%.

 

Asumiendo el caso de un trabajador medio, vemos que el 45% del patrimonio para la jubilación que acumula su cuenta de ahorro individual se ha obtenido por la vía de las rentabilidades generadas. Esto significa que por cada 55 dólares aportados ha logrado otros 45 gracias al interés compuesto que ha ido produciendo las inversiones realizadas. En los años de vigencia del sistema, y a pesar de las turbulencias financieras de la Gran Recesión, el rendimiento nominal ha sido del 12,5%, lo que se traduce en una ganancia real del 6,2% anual.

 

Los informes oficiales destacan que, además de evitar la crisis de las pensiones, la reforma avalada por José Piñera ha tenido otros efectos positivos para la economía del país: Fortalecimiento de la seguridad jurídica, con el acento en la protección legal de la propiedad privada; innovación financiera, con cuentas heredables, sujetas a portabilidad y a modificaciones regulares; transparencia institucional, con una mejora del gobierno corporativo y de la información financiera; aumento del ahorro y de la inversión privada, ligado además a una caída del pasivo fiscal asociado a las pensiones; y mayor estabilidad macroeconómica, con mercados de capitales más líquidos y menos dependientes del ciclo internacional.

ADDENDUM

José Piñera sobre el sistema de AFORES

[Diario El Economista, Ciudad de México, 25 de septiembre de 1998]

La mejor noticia para México en el actual entorno de turbulencia financiera internacional es el inicio del sistema de Afores, destacó en entrevista José Piñera, reconocido como el padre mundial del sistema de pensiones de capitalización individual.

'Las Afores fortalecen la economía y promueven el crecimiento del país, además de que permiten a los trabajadores asalariados acumular riqueza y tener libertad y dignidad", manifestó el ex Ministro de Seguridad Social de Chile. “Más allá de las consideraciones macroeconómicas, las Afores permiten que cada trabajador sea propietario y no solo proletario”.

Piñera es conocido como “El hombre de la Libretita”, debido a que en sus tiempos de ministro chileno rompió todo lo establecido al aparecer en televisión con una libreta de ahorro en la mano para promover el nuevo esquema de pensiones.

Para el “Padre de las Afores” el éxito de este sistema depende de que su funcionamiento sea con total transparencia, honestidad y seguridad, además de que debe existir una rigurosa legislación para castigar con todo el peso de la ley a quienes malversen esos fondos.

'Un fraude en las Afores sería una gran decepción para los trabajadores que históricamente han sido engañados por la inflación y las devaluaciones que han acabado con sus ahorros", opinó.

Piñera reconoció que en México la Consar ha realizado una buena labor y calificó a su presidente, Fernando Solís Soberón, de funcionario honesto, competente y capaz.

Sin embargo, Piñera definió también los retos que enfrentan las Afores en México. Señaló que es preocupante que la mayoría de los recursos de los fondos de pensiones esten invertidos en valores gubernamentales. "Ello es comprensible al principio, pero las Afores se deben diversificar, es decir, poner los huevos en distintas canastas", comentó. Insistió en que las Afores deben comenzar a diversificarse e invertir no sólo en títulos mexicanos, sino también del exterior; con la condición de que sean emisiones de la más alta calidad crediticia.

Piñera considera negativo que en México los trabajadores del Estado no hayan sido incorporados a las Afores. "Es una exclusión perniciosa", manifestó Piñera y se preguntó : "¿Por qué no dar el beneficio a los trabajadores del Estado, a los propios funcionarios que firmaron la ley?" De hecho, en México los trabajadores del Estado no están en las Afores, pues permanecen en el ISSSTE, así que ni el propio presidente Ernesto Zedillo, ni los miembros de su gabinete, ni el titular de la Consar están en ese esquema.

Piñera no sólo hizo propuestas para el desarrollo de las Afores. Indicó que México puede ser un gran país si avanza en materias como el establecimiento de un estado de derecho, en mejorar su sistema de educación mediante el otorgamiento de bonos a las familias necesitadas, y en mejorar la democracia.

"Con ello México podría crecer 7% annual, lo que significa duplicar la economía cada 10 años y multiplicarla por cuatro cada 20", estimó.

Para Piñera, hacia el siglo XXI se debe avanzar en reformas que permitan tener un Estado que ya no sea proveedor de bienes y servicios, sino que garantice un Estado de Derecho, la libertad personal, la igualdad de oportunidades, la educación, la democracia y la economía libre.

Después de haber creado las Afores en Chile, y de ayudar en su arranque a ocho países de Latinoamérica, incluído México, Piñera tiene ahora un desafío que él mismo califica de inmenso: ayudar a instalad el sistema de ahorro previsional en Estados Unidos.

Para ello, Piñera ya cuenta con el reconocimiento del presidente estadounidense Bill Clinton de que el actual sistema de seguridad social de EEUU debe cambiar.

Como presidente del Centro Internacional para la Reforma de las Pensiones, Piñera realiza una intensa labor en todo el mundo.

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