Cuarta época

Economía y Sociedad
27 de Octubre 2006

La gran mentira de los "lingotes de oro"

1. EL MINISTRO FOXLEY AVALÓ UNA MENTIRA. Ha quedado demostrado como absolutamente falsa la denuncia de que el General Pinochet era dueño de una fortuna en lingotes de oro depositados en Hong Kong. Pero si se hace una búsqueda en Google colocando "Chile oro Pinochet" aparecen ya 298.000 resultados. La TV mundial ha informado durante 48 horas el "robo de lingotes de oro en Chile". La resonancia de esta denuncia se debe a que ella fue avalada desde el primer día por Alejandro Foxley, Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Michelle Bachelet, quien consideró que los documentos provenientes de un desconocido trader en Los Angeles, Mr. Landry, eran una "fuente seria y fidedigna". 
 

2. LA CONCERTACION Y BANANA POLITICS. Mientras más se conoce la verdad de como la DC promovió, apoyó y defendió el pronunciamiento militar del 11.9.73 que removió a Allende (el video Aylwin en YouTube ya lo han visto 13.600 personas); mayor es la estridencia de los dirigentes DC en contra del gobierno de las Fuerzas Armadas en general y del Presidente Pinochet en particular (hace un tiempo otro Canciller DC, Ignacio Walker, comparó a Pinochet con Idi Amin en la prensa de Lima). Aunque la expresión de ese odio destruya la campaña de años por mejorar la imagen de Chile en el exterior. Después de estas "indeed very surprising news", ¿podrá ProChile seguir usando su nuevo lema: "Chile, all ways surprising", en el que se han gastado millones de dólares, sin ser sujeto Chile a la ironía y el sarcasmo? La Concertación no comprende o no quiere comprender que es imposible elevar el prestigio de Chile en el mundo y al mismo tiempo atacar permanentemente, con exageraciones y hasta mentiras, al gobierno que estableció los pilares del nuevo Chile.
 

3. ¿SE DESCUBRIRA A LOS AUTORES DE ESTA MANIOBRA? El HSBC ha declarado que todos los documentos entregados por Mr. Landry son falsos. El HSBC debe anunciar ahora que emprenderá una investigación en todo el mundo, empleando sus inmensos recursos logísticos, para determinar el origen de una falsificación de documentos bancarios que ha usado su nombre, su logo, le ha atribuido un delito, lo ha desprestigiado en el mundo entero, etc. Un juez chileno con recursos limitados jamás descubrirá a Mr. Kevin Sheri (quien le proporcionó los documentos falsos a Mr. Landry y que puede ser el eslabón que conecte a los operadores políticos chilenos), pero sí puede hacerlo una agencia de detectives privados contratada por el HSBC. Se informa desde Londres que también sería falso el documento atribuido al Foreign Office y entregado por Foxley a los tribunales sin chequearlo previamente, aunque el gobierno de ex allendistas como Jack Straw jamás enviará a James Bond a descubrir quien falsifica documentos del gobierno de Su Majestad, por temor a encontrarse con sorpresas desagradables. Es interesante que desde Madrid la Fundación Presidente Allende, dirigida por el comunista Joan Garcés y aliada del "juez" socialista Baltazar Garzón, ya ha pedido embargar los "lingotes de oro de Pinochet". También debe involucrarse a fondo el Consejo de Defensa del Estado, ya que su Presidente denuncia hoy en El Mercurio la existencia de una "conspiración internacional". La meta debe ser descubrir quiénes son los chilenos y extranjeros que planificaron y llevaron a cabo esta tropical conspiración. Este caso no puede quedar en la impunidad como la conspiración contra los senadores UDI que alteró la política chilena y donde sólo se condenó al cura Jolo y a Gema Bueno.

 

4. EL GOBIERNO BRITANICO. El diario La Tercera dice hoy que entre la documentación entregada por Mr. Al Landry al cónsul chileno en Los Angeles figura "una supuesta declaración del gobierno británico, fechada el 7 de noviembre de 1980, y en ella Pinochet aparece expresamente como Presidente de la República de Chile y poseedor del mencionado depósito en oro". Aquí hay una pista clave y fácil de aclarar. Por lo tanto, es fundamental que el Ministro Foxley llame de inmediato al Embajador del Reino Unido en Chile solicitando que hoy mismo el legendario Foreign Office -que debe tener siglos de archivos muy bien ordenados- confirme la existencia de ese documento. El trámite debe tomar un minuto: basta abrir el Archivo del año 1980, mes de noviembre, y ahí debe estar el original. Si existe, habría que investigar su origen, veracidad y discernir por qué el país de la Carta Magna mantuvo oculto este documento (a nombre de un Presidente en ejercicio!) por 26 años bajo varios gobiernos conservadores y laboristas. Si no existe, los señores Landry, Shari, y Foxley tendrán bastante que explicar. (Si Foxley que calificó de "seria" esta denuncia no hace la llamada, le estamos pidiendo lo mismo a periodistas británicos; también alguien podría comunicarse con el Embajador Moreno en Londres).
 

5. MR KEVIN SHARI. Varios periodistas chilenos escriben hoy que hablaron por teléfono con Landry, quien no aporta nada nuevo, pero a ninguno parece habérsele ocurrido pedirle el teléfono del señor Kevin Shari, quien le envió los documentos a Landry, y contactarlo de inmediato para preguntar cómo y dónde obtuvo los documentos, quién le entregó el mandato para vender el oro, etc., etc. El Sr. Landry le dice a La Tercera que "nunca he visto a Shari y no sé en qué parte del mundo está". Pero el Sr. Landry debe tener el número de teléfono de una persona que le ofreció un negocio de casi 200 millones de dólares. Si "olvidó" anotarlo tras verlo en la pantalla, el gobierno de Chile debe pedirle al gobierno de EE.UU. que lo rastree y lo proporcione a la opinión pública para que, entre todos, encontremos a Mr. Shari. (Si no lo hacen los periodistas, estamos intentando comunicarnos con Chloe, o incluso Jack Bauer, en la CTU de Los Angeles).
 

6. MR. CHUNG YUI HEN LIEM. Según La Tercera, este sería un funcionario del HSBC en Hong Kong, cuya firma aparece en tres ocasiones afirmando que el general Pinochet hizo un depósito en el HSBC. ¿No podría de inmediato el HSBC señalar si existe o existió tal funcionario, comprobar si existen tales documentos, y comunicar, de manera definitiva y no sólo preliminar, si el titular del depósito N° 81070 D.C. 72 del 7.11.80 es efectivamente el general Pinochet y el nombre de su supuesto representante legal que aparecería en ese documento?
 

7. ¿DELITO O CONSPIRACION? Aquí sólo caben dos alternativas: o un posible delito por parte del general Pinochet, encubierto por el HSBC que ha negado ya dos veces tener cualquier depósito a su nombre, o una conspiración, de origen desconocido por ahora pero que claramente beneficia a la Concertación ("Qui bono"), que dejaría el caso Bueno-Guzmán-Jolo como un juego de niños. Aquí la única actitud decente es presumir la inocencia de todos hasta ser declarados culpables con un debido proceso, y luchar para que se sepa la verdad, toda la verdad. Y que después caiga el diluvio universal sobre los culpables, ya sea de robo al Estado de Chile o de conspiración para crear delitos falsos, obtener ventajas políticas y falsificar la historia.

8. REFLEXION INEVITABLE. Por ahora, el caso "lingotes de oro" debe hacer reflexionar a los chilenos decentes sobre tantos otros casos similares en que operaciones comunicacionales de la Concertación, quizá planificadas desde "segundos pisos" y con uso de recursos fiscales, han distorsionado antecedentes para dañar la imagen del gobierno del las Fuerzas Armadas y/o las posibilidades electorales de la centroderecha, aparte de minimizar casos de corrupción dentro del gobierno. Que quede claro: el daño inmenso a Chile, al general Pinochet y su familia, al HSBC, ya está hecho, y los desmentidos de ahora en adelante apenas serán noticia. Por algo esos maestros de la mentira que fueron Lenin y Goebbels eran partidarios de los "big lies", porque así siempre algo queda en la subconciencia colectiva. La buena noticia la da el Evangelio: el mal existe, pero no prevalecerá.

26 de Octubre, 2006