Tribuna

Abril - Junio 2019

Hamilton:
Un musical para un outsider

Por Helen Lewis, periodista (NewStatesman, 7.12.17; Extracto)

(Nota EyS. Alexander Hamilton nació en 1757 en Saint Kitts and Nevis en las Antillas. Combatió en la guerra de la independencia. Fue Ministro de Hacienda del Presidente George Washington. Fundó el Banco de la Reserva Federal, la Guardia Costera y el New  York Post. Murió en un duelo con Aaron Burr en 1804).

Parece una locura relatar la historia de un Padre Fundador de Estados Unidos a través de música rap, pero el musical “Hamilton”, estrenado en  agosto de 2015 en el Richard Rodgers Theatre de Broadway, alcanzó un éxito notable en contar la historia de Alexander Hamilton. Los estudiantes norteamericanos quizá han notado la existencia de Hamilton, primer Secretario del Tesoro, al ver en el billete de 10 dólares su figura de pelo blanco enmarcada en un camisón de cuello alto, rodeada de una espesa bufanda.

Alexander Hamilton, retrato por JohnTrumbull, 1806

Lin-Manuel Miranda, director, escritor y compositor de “Hamilton”, abre el musical con los temas que caracterizan a Alexander Hamilton y a su tiempo: inmigración, ambición, competencia y acerca de cómo se escribe la historia:

¿Cómo un huérfano, bastardo, hijo de una prostituta y de un escocés, 

abandonado por la providencia en medio de un punto olvidado del Caribe,

empobrecido, miserable,

creció para convertirse en héroe?

El padre fundador de los 10 dólares sin padre

llegó mucho más lejos, trabajando mucho más que cualquiera,

siendo más inteligente,

siendo más resiliente.

A los 14, lo pusieron a cargo de un negocio…

Lin-Manuel Miranda

El musical refleja el frondoso cruce de etnias y culturas que constituyen a los Estados Unidos. JT Rogers, autor de “Oslo”, musical sobre las conversaciones de paz de 1993 entre palestinos e israelíes, agrega que “Miranda -hijo de inmigrante portorriqueño que llegó a los 17 a Nueva  York- embelleció la historia al utilizar personajes no blancos que representaran a los Padres Fundadores”. El mismo Miranda asume el rol de Hamilton. Thomas Jefferson y George Washington, son interpretados por actores negros. A Eliza Hamilton la interpreta Phillipa Soo, nieta de inmigrantes chinos.  El único rol otorgado a un blanco es al rey inglés Jorge III representado por Jonathan Groff de Mindhunter, la serie de Netflix.

Miranda escribió siguiendo detalladamente la excelente narrativa del historiador Ron Chernow, autor del libro “Alexander Hamilton” y con quién Miranda comparte las utilidades del musical.

Aaron Burr, ex vicepresidente de Estados Unidos bajo la presidencia de Thomas Jefferson, inicia el musical confesando que él es “el estúpido que lo mató en un duelo”. Burr relata los primeros tiempos de la aventura del joven Hamilton en la isla de St. Croix, donde los habitantes reunieron fondos para financiar su viaje a Nueva York, hasta los primeros años de la guerra de independencia, describiendo la batalla política por construir una nueva y duradera patria después del triunfo sobre Inglaterra. 

Cuando Hamilton se queda solo en el verano de Nueva York, preparando su plan al Congreso para reestructurar la deuda, comienza un romance con María Reynolds cuyo esposo se entera y lo extorsiona. Presionado por sus enemigos políticos, Hamilton decide una respuesta: “Escribiré todo; los inundaré con honestidad”. Pero al revelar el escándalo, su mujer, Eliza, quema sus cartas de amor y lo abandona. Pierde también a Angélica, la hermana de Eliza que lo amaba. Y mata toda opción de suceder a John Adams como el tercer presidente federalista. Pero salva su honor.

Con el beneplácito de la mayoría de los norteamericanos, George Washington podría haberse convertido en dictador de por vida. Sin embargo, elige crear una verdadera democracia y abandonar el poder. Ya al final del musical, Hamilton lee las potentes palabras que él escribió de la Carta de Despedida (Farewell Address) de Washington, quien se une a él, cantando.

ADDENDUM. 10 canciones del musical Hamilton