Cuarta época

Economía y Sociedad
16 de Agosto 2002

Firmeza dentro de la ley

Por José Piñera

1. De regreso en Chile, tras un largo viaje dando conferencias, aplaudo la "firmeza dentro de la ley" que ha demostrado el Presidente Ricardo Lagos frente al acto de violencia perpetrado por dirigentes del gremio de los microbuseros de Santiago.

2. En protesta por la política de transporte urbano del gobierno (tema complejo sobre el cual no tengo los conocimientos para dar una opinión rigurosa), el lunes de esta semana propietarios de buses de locomoción colectiva no sólo dejaron de trabajar, sino que deliberadamente obstaculizaron con sus máquinas los nudos claves de las vías urbanas de la capital de Chile, produciendo un caos en el transporte y graves perjuicios a millones de personas.

3. Al final de un día infernal, especialmente para los trabajadores desesperados por llegar a su trabajo, el gobierno removió esas máquinas, abriendo las vías urbanas a ambulancias, taxis y autos, y se querelló ante los tribunales contra los dirigentes responsables de quebrar la ley.

4. Por decisión de los tribunales de justicia, esos dirigentes están ahora en prisión preventiva por constituir una evidente amenaza a la seguridad interior del Estado.

5. Siento la obligación de dar este inmediato respaldo al Presidente para ser coherente con mi reflexión titulada "Tres principios y una conclusión" (11.7.02). Allí expresé: "Propongo hacia el futuro, en relación a la violencia política, tres principios fundamentales para que cuidemos como un tesoro nuestra convivencia pacífica: a) Bajo ninguna circunstancia, con ninguna justificación, y en ninguna forma, un grupo debe iniciar la violencia como mecanismo de cambio económico, social o político bajo un régimen democrático; b) Iniciada la violencia por algún sector, ella debe ser atajada de inmediato por el gobierno de ese momento, dentro de la ley pero aplicando toda la fuerza de la ley; y c), El rechazo a los que propician y ejercen la violencia, y el apoyo al gobierno que la combate con mano firme, debe contar con el respaldo unánime y vociferante de la sociedad política y de la sociedad civil".

6. Es evidente que los dirigentes de los microbuseros violaron el primer principio y que el gobierno actuó de acuerdo al segundo. Más allá de la política partidista y de toda otra consideración, ahora la sociedad civil (todos nosotros) debe apoyar esta acción del gobierno de acuerdo al tercer principio.

7. Ojala el gobierno mantenga esta mano firme hasta el final, y la extienda a todo grupo que confunda la libertad de expresión con el uso de la violencia. Reitero que estos tres principios no se están aplicando, hoy, frente a la emergente violencia política en ciertas regiones del Sur de Chile, y que todavía es tiempo de impedir que ese monstruo salga de la botella.