Tribuna

Julio - Septiembre 2019

El mito de los “ricos vs pobres”

“Idea completamente falsa”

“Oxfam  afirma  en un reciente informe que las 85 personas más acaudaladas del planeta acumulan más riqueza que la mitad de la población mundial. Contundente titular pero completamente falso.

Primero, porque Oxfam mide solo la riqueza que los individuos poseen en forma de inmuebles, tierras y activos financieros. Pero las familias del Tercer Mundo apenas poseen activo financiero alguno. Y sus propiedades inmobiliarias tienen un valor muy subestimado. Los activos importantes que sí  integran el patrimonio de las familias del Tercer Mundo (bienes muebles, herramientas o ganado) están excluidos del estudio.

Segundo, porque Oxfam excluye el capital humano, es decir, la formación de los agentes económicos que aumenta su productividad y que es una forma de riqueza de enorme relevancia.

Si alguna conclusión deberíamos sacar del informe Oxfam es justo la opuesta a la que se nos vende: la desigualdad verdaderamente rechazable es la que deriva de los privilegios gubernamentales. La única solución posible a tal plaga no es cebar todavía más ese parasitario Estado, sino reducirlo a su mínima expresión”.


Juan Ramón Rallo, director del Instituto Juan de Mariana de España (El Economista, 22.1.14)

 


“Números de Oxfam no son serios”

El “Financial Times” advierte: “Nadie debe tomar los números de Oxfam muy en serio”. Un problema mayor es que Oxfam basa su estudio sobre la riqueza neta de las personas. O sea, una persona que se endeuda para comprar una casa o para estudiar en la universidad, puede tener un patrimonio negativo a pesar de gozar de un buen salario. Esta es la situación de muchos profesionales y universitarios en los países ricos que, según Oxfam, se cuentan entre los más “pobres” del mundo. Según sus datos, el 25% de los que vivirían en la “extrema pobreza” a nivel global son canadienses, estadounidenses o europeos.

Según Oxfam, el 30% más pobre de la humanidad tiene un patrimonio negativo. Eso quiere decir que los cinco soles que le regalé a mi hijo de 7 años lo hace más rico que el 30% de la población mundial que no tiene un patrimonio. ¡Qué manera de medir la desigualdad!

Oxfam también ignora la demografía. Los jóvenes son “pobres” porque aún no han acumulado riqueza, como sí lo ha hecho la gente mayor. El hecho de que el mundo en desarrollo es relativamente joven influye entonces mucho  en las mediciones de desigualdad.

La realidad es muy distinta a lo que presenta Oxfam. En las últimas décadas la pobreza mundial se ha desplomado, el bienestar humano ha aumentado y la desigualdad global ha caído. Eso, gracias a la globalización, es el verdadero titular de nuestros tiempos”.


Ian Vásquez, director del Centro para la Libertad y la Prosperidad Global, Instituto Cato (El Comercio, 23.1.16)

 

 


“Los ricos crean valor para los pobres”

“Solo porque uno sea rico y otro pobre no significa que haya relación de causa-efecto entre estos hechos. Tenemos a Zuckerberg, que creó la plataforma mediática más popular en la historia del intercambio de ideas; Jeff Bezos, que creó una de las plataformas de venta al por menor más eficaces de la historia, o Bill Gates, cuyas contribuciones al negocio informático son numerosas (curiosamente, Gates es uno de los principales donantes de Oxfam).

Estos grandes empresarios no han creado pobreza sino, por el contrario, hicieron más por aumentar la riqueza de millones de personas de lo que nunca podrá hacer Oxfam. Necesitamos más empresarios como estos para luchar contra la pobreza y aumentar la riqueza social.

Las personas más ricas del mundo no están perjudicando a los más pobres. En realidad, es lo contrario. Crean una plataforma mejor para un crecimiento futuro para todos. Es hora de que Oxfam acabe dándose cuenta de que la sociedad no es un juego de suma cero. Se convierte en uno cuando el gobierno quita dinero a A para dárselo a B. Pero el libre mercado no funciona así. El mercado crea valor adicional, no se lo quita a alguien para dárselo a otro”.


Mateusz Machaj, fellow, Mises Institute (Centro Mises, 30.1.17)