Tecnología

Febrero - Abril 2017

El futuro del trabajo

(Extracto, The Economist, 3 de Enero de 2015)

La idea de que tener un trabajo significa ser empleado de una empresa es un legado del período entre 1880 y 1980.  La Revolución Industrial creó grandes compañías que contrataron empleados para trabajar bajo el mismo techo. Estas empresas introdujeron una nueva estabilidad al trabajo, pero el modelo comenzó a caerse a partir de la globalización y la digitalización de la economía, y especialmente con el advenimiento de internet y los teléfonos celulares inteligentes.

Por ejemplo, Handy es una empresa que desarrolló un software para que pequeños trabajos del hogar -limpieza, reparaciones, instalaciones- sean efectuados por contratistas independientes para los clientes de Handy.

 

Esto lo logra sobre la base de calzar la oferta con la demanda por servicios de limpieza, reparaciones o instalaciones, a través de una plataforma digital -una app- que opera en el celular. 

 

Handy permite que cualquier persona que cumpla los estándares de calidad y servicio que ellos exigen a sus contratistas independientes, pueda inscribirse en la app para estar disponible para trabajar.

 

Sólo el 3% de quienes postulan a trabajar a través de Handy son aceptados como contratistas independientes para garantizar a los clientes que el trabajo será bien realizado.

 

Por su parte, el cliente solicita a través de la app en su celular que requiere limpiar su casa, reparar una gotera o instalar un escritorio.

 

La app hace el resto: encuentra al contratista experto en el servicio que requiere el cliente y programa la visita. Al terminar el trabajo, y si el cliente está satisfecho -lo que se sabe porque él debe calificar el trabajo efectuado por el contratista-, entonces la app debita la tarjeta de crédito del cliente en el monto acordado por hora trabajada -$ 18 dólares la hora en promedio en Estados Unidos-  y lo acredita en la  cuenta corriente del contratista.  Handy cobra una comisión por cada trabajo completado.

 

Handy ya registra 5.000 contratistas inscritos de diversas especialidades ubicados en 29 ciudades de Estados Unidos, además de Vancouver y Toronto y 6 ciudades en Inglaterra. Los contratistas inscritos trabajan entre 5 y 35 horas a la semana. El 20% de los que más ganan, obtienen $2.500 dólares por mes.

 

El trabajo on-demand es el resultado de enlazar a las personas que desean trabajar para satisfacer esa demanda, con el teléfono celular que posee una capacidad de procesamiento inconmensurablemente mayor que la capacidad de los computadores que transformaron a las empresas en la década de los 90.

 

Para progresar, el trabajador independiente debe mantenerse al día, en lugar de confiar en la capacitación que le dé una empresa. Esto implica también buscar trabajos con mayores desafíos personales y mejor remunerados, lo cual supone que el trabajador es responsable de educarse a sí mismo, aprovechando para ello también las oportunidades que ofrece la educación online.

 

Los gobiernos deberán repensar las instituciones y reducir regulaciones diseñadas en una época en que el trabajo independiente era una rareza.

 

Y deberán facilitar que estos nuevos trabajadores independientes ahorren para su pensión y para sus gastos de salud. También deben hacerse cargo del nuevo paradigma que significa educar ciudadanos confiados en sí mismos y en sus capacidades para trabajar en forma independiente, en lugar de ser empleados.