Cuarta época

Economía y Sociedad
9 de Noviembre 2006

Día de la Libertad

Por José Piñera

1. ALELUYA. Nunca olvidaré ese 9 de noviembre de 1989 en que cayó el Muro de Berlín. Ese hecho histórico ocurrido hace 17 años cambió el mundo, cambió Chile y cambió mi vida.
 

2. UN NUEVO MUNDO. El Muro de Berlín, levantado en un solo día el 13 de Agosto de 1961, era el símbolo mundial del comunismo. A un lado, una Alemania libre, próspera, pujante, aliada a EE.UU. Al otro lado, otra Alemania oprimida, pobre, deprimente, oscura, aliada de la Unión Soviética. A un lado, los Mercedes Benz y BMW, al otro lado los Trabant. A un lado, la Alemania de Konrad Adenauer y Ludwig Erhard, al otro la de Erich Hoenecker y la Stasi. A un lado, el modelo de libre mercado, al otro lado el modelo socialista. Al medio, una muralla, no para impedir la entrada, sino para evitar una estampida de ciudadanos que querían arrancar de ese infierno. Al caer el Muro de Berlín, se descorrió el velo del monumental fracaso del comunismo. Como un dominó fueron cayendo los dictadores comunistas de toda la Europa del Este. Atrás quedaba el saldo de 100 millones de muertes bajo el comunismo, y se abría una nueva era con el triunfo del capitalismo democrático. Para recordarnos el horror, ahora sólo quedan, como monstruos de un "Jurassic Park político", la Cuba de Castro y la Corea del Norte de Kim Il Yong.
 

3. UN NUEVO CHILE. El Muro de Berlín le cayó encima de la cabeza a los socialistas y comunistas chilenos, apenas 4 meses antes del 11 de marzo de 1990 en que culminó exitosamente el proceso de "redemocratización desde dentro". La izquierda se quedó sin modelo, sin financistas, sin padrinos, sin sueños. Poco después se desploma la URSS. Este hecho fue de gran ayuda para la consolidación del Nuevo Chile creado por la Revolución Liberal iniciada en 1975.
 

4. UN NUEVO DESAFIO. La caída del Muro abrió Europa Central y del Este para la libertad. Se abrieron decenas de países ansiosos por conocer el modelo chileno de transición desde el socialismo al libre mercado, y especialmente el sistema de pensiones de capitalización, países vacunados contra el socialismo, con gente generosa, educada y culta, y una tradición que se hunde en las raíces de nuestra civilización. Desde entonces, esta región maravillosa es como mi segunda casa.