Hijos del modelo

Enero - Marzo 2019

Creando robots en Chile

Por Octavio Urzúa, presidente y fundador de Osoji Robotics 

Una cualidad de todo emprendedor es la de detectar problemas no resueltos y encontrarles solución. Lo más natural es focalizarse en los desafíos de la propia industria y aprovechar las fortalezas personales y del equipo humano para desarrollar soluciones.

Existen dos tendencias que me fascinan y que he seguido por años. Una es la robótica en todas sus formas y la otra es la extraña disposición humana para asumir riesgos intolerables.

Sobre la segunda, me impresiona ver a diario personas que arriesgan su vida para realizar tareas en condiciones altamente riesgosas. Por ejemplo, limpiar vidrios en edificios descolgándose con arneses. O limpiar paneles solares en el desierto a altas temperaturas, o subir a un puente para realizar tareas de mantención. Algunos dicen que lo hacen por la adrenalina. De cualquier forma, es un riesgo que puede y debe ser delegado a máquinas o robots. Así como tantos otros trabajos con tareas monótonas y repetitivas.

Junto a mi señora decidimos el 2016 tomar un año sabático en Estados Unidos. Visitamos Google, Tesla, Homeboy y Singularity. Una lección del viaje fue comprender que las grandes empresas del futuro serán una combinación de software y hardware.

Por muchos años trabajé en la construcción, pero me salí para emprender y resolver el problema de la industria de fachadas de vidrio: cómo limpiar ventanas imposibles, en pisos a gran altura y sin balcón, como en la mayoría de los edificios modernos, de forma segura usando robots y evitando el riesgo humano.

Después de investigar las tecnologías disponibles para esta industria, junto a dos socios fundamos “Osoji Robotics”. Desarrollamos un robot para limpiar vidrios en casas, departamentos y edificios. Ya hemos producido y vendido más de 1.500 robots de limpieza y entregado servicios de limpieza a más de 1.000 clientes en todo Chile.


El éxito de esta innovación nos motivó a desarrollar y fabricar otro robot, esta vez para la industria de la energía. El cambio más relevante en energía en los últimos años es la expansión de las energías renovables. En solo ocho años, la energía solar ya representa en Chile el 10% del sistema interconectado central. Un desafío a resolver en esta industria es la escasez de agua y de mano de obra en el desierto. Según estudios de Fraunhofer, los paneles pierden hasta un 30% de eficiencia en pocos meses.

Entonces decidimos desarrollar un robot para limpiar paneles solares, sin ayuda humana y que no necesite agua. La introducción de estos robots que trabajan día y noche, las 24 horas, aumenta hasta en un 98% la eficiencia de los paneles solares y elimina sus costos de mantención. Osoji en japonés significa limpieza profunda.

Lo interesante de nuestra propuesta fue mas allá de desarrollar el hardware del robot. Se trató de diseñar un software colaborativo, tipo enjambre de abejas, donde los robots se comunican entre sí para distribuir el trabajo a realizar. Además, los robots cuentan con sensores para tomar datos en cada panel, como la temperatura, para identificar varios tipos de fallas puntuales en los paneles. También los robots identifican el clima, programando así el día optimo para limpiar, pues podría convenir atrasarla si hay tormentas de viento en el sector.

Por eso bautizamos así nuestra empresa. Emprender e innovar es siempre difícil, incluso más en países emergentes como Chile, debido a condiciones restrictivas de financiamiento, a la dificultad de ofrecer sueldos sustentables y a la tradición de importar o replicar modelos de países desarrollados, que no siempre son los más convenientes para nuestra realidad. ¡Pero se puede!

Los robots irrumpieron definitivamente para mejorar la vida humana. Algunos los consideran una amenaza. Sin embargo, la historia ha mostrado que cada nueva tecnología destruye empleos al comienzo, y luego esa industria aumenta la demanda con más y mejores trabajos.

ADDENDUM.

Osoji Mado, limpiando vidrios con un robot simple y amigable

Osoji Dojo, limpiando el suelo con un robot simple y amigable