Tribuna

Economía y Sociedad № 109

Octubre - Diciembre 2021

Civilización o Barbarie

(Extracto de la carta enviada por Jaime Guzmán a su madre Carmen Errázuriz, que estaba en Europa, solo dos semanas antes del 11.9.73. El texto manuscrito está en el Archivo de la Fundación Jaime Guzmán. El senador Guzmán fue acribillado a balas por un comando de ultraizquierda el 1º de abril de 1991. En la imagen, Gabriel Boric, actual candidato presidencial del Frente Amplio y del Partido Comunista, celebra este asesinato exhibiendo una polera con el rostro de Jaime Guzmán con una bala en la frente. Meses antes, Boric había viajado a París a reunirse con Ricardo Palma Salamanca, condenado por ese crimen y hoy prófugo de la justicia. Hace 3 meses activistas de izquierda profanaron la tumba de Jaime Guzmán, robaron y esparcieron las cenizas de su madre, privándole así a su familia de este recuerdo que tenían de ella).

Santiago, 29 de agosto de 1973

 

Querida mamá:

 

Todos los días te recuerdo varias veces y, desde luego, siempre en mis oraciones. A veces, he llegado con la decisión de escribir, pero el cansancio me lo impide y solo tengo fuerzas para dormirme de inmediato. Lo importante es que sepas que en ningún momento te olvido.

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El relativo cansancio físico que siento no me impide sentir más energía interior que nunca en el combate en que estamos empeñados para librar a Chile del comunismo. En estos días, he vuelto a ser violentamente atacado en los titulares de primera página de los diarios marxistas, como “ideólogo del terrorismo y del golpe”. Ignoro si con ello pretenderán desprestigiarme o amedrentarme. Si fuera lo primero, creo que la falsedad es demasiado burda como para ser creída. Si se tratara de lo segundo, no entiendo cómo no se han dado cuenta que pierden su tiempo. Creo que los ataques dicen relación con el profundo impacto que han causado los últimos programas de TV “A esta hora se improvisa”. En el último planteé derechamente la necesidad de que Allende renuncie, interpretando y fomentando así un vasto movimiento ciudadano que, desde provincias y gremios, se lo está pidiendo.

Aparte de nuestra catástrofe económica (300% de inflación anual), el país se encuentra paralizado por una protesta gremial más dura que la de Octubre. Como en los hospitales no hay suero (se “tomaron” el Laboratorio que los produce y fue intervenido por la UP), como no hay instrumental ni remedios, se encuentran en paro los médicos. Los comerciantes están en paro total por los motivos de siempre. Numerosos otros gremios también participan, pero sin duda la voz cantante la tienen los transportistas y, en especial, los camioneros.


El Gobierno se ve débil y sin poder suficiente para sortear la avalancha e imponer la dictadura, único camino que le queda para manejar una economía destruída hasta las raíces, y que “estallará” definitivamente cuando en octubre haya que proceder a los reajustes. Las Fuerzas Armadas ya no acompañan al Gobierno para reprimir a los huelguistas. El distanciamiento que se ha producido es muy grande, ya que a partir del 29 de junio, el MIR y luego el PS y MAPU, han empezado a atacar a los “generales y oficiales golpistas”, llamando a la tropa a la desobediencia.

Desde entonces, la sensación general es que el destino de Allende depende de la decisión de unas FF.AA. cada vez más adversas a él. La amenaza de una eventual guerra civil es esgrimida por Allende y el P.Comunista con majadería, imputándole su promoción a todo aquel que disiente del Gobierno.  Pero solo una improbable división de las FF.AA. podrá en verdad precipitarla. El desenlace -que puede ser inminente- se alarga más de lo que un observador podría encontrar razonable o previsible.  

Creo más indispensable que nunca reforzar nuestra convicción de que después de Dios, nos debemos a Chile, que tanto nos significa en su pasado y de cuyo futuro tendremos que responder -en forma anónima pero no por eso menos real- ante las generaciones que vengan.

Cuanto podamos tener que sufrir y perder por el bien de Chile, hay que tomarlo como un signo de la Providencia y como el necesario sacrificio que entraña el cumplimiento del deber.

Te abraza con profundo cariño,

Jaime